
La serpiente es, en la obra de María Zambrano, un motivo recurrente. Funciona como símbolo y metáfora, estando presente también en las referencias a contextos culturales y religiosos antiguos como el mexica o el griego. La propia autora aludió a la serpiente como «metáfora de mi pensar», situándola como una de las imágenes primigenias que en ella propiciaron el acto de cognición, origen del texto filosófico.
En este ensayo se estudia este motivo de la serpiente (denominada sierpe la mayor parte de las veces), lo ofídico aludido en múltiples textos zambranianos con una expresividad y una riqueza de significados sencillamente inagotable.
Siendo un motivo eminentemente literario y filosófico, veremos cómo la sierpe forma parte también del lenguaje cotidiano y familiar de la pensadora. Así, en un contexto muy conmovedor, la propia María Zambrano será comparada por su hermana Araceli con la serpiente.