Delante del retablo de santa Catalina pintado por Josefa de Óbidos, en la iglesia de santa María de la localidad. Josefa será uno de los personajes de mi próxima novela. Fue una mujer increíble: emancipada, con recursos propios y poseedora de un talento artístico innegable. Introductora del género del bodegón en Portugal, sus cuadros devocionales están impregnados de un aura emocional que los hicieron inmensamente populares en su época.

Fantástica charla con Bruno Silva, en el contexto del festival FOLIO de la villa de Óbidos, Portugal, durante la residencia que disfruto este mes de octubre. Un maravilloso ambiente literario y musical, un medio excepcional para el intercambio de ideas y el conocimiento de otras literaturas. ¡La inspiración está garantizada!